Un entorno silencioso, un presupuesto mínimo y vistas focalizadas hacia un almendro.
Estos son los condicionantes del proyecto.
La intervención consiste en homogeneizar los límites del solar con un mismo material y textura: la madera de pino tratada y clavada sobre rastreles.
Todo este recorrido lineal culmina en una pequeña pieza enclavada en el centro, con un uso múltiple, pero siempre de recogimiento. Se posicina ciega en todas sus fachadas menos en una, donde una pequeña ventana “mira” hacia un almendro.
El resto…silencio…. |